Cuando tu casa te hace estornudar: alérgenos que viven con vos

Estornudos, congestión, picazón de ojos. Es habitual pensar que la culpa es de la llegada de la primavera y del polen. Pero hay un grupo de alérgenos que no tiene temporada: están en tu casa los 365 días del año, y muchas veces son la verdadera causa de síntomas que se le adjudican al clima.

Ácaros, polvo, humedad, moho, mascotas, textiles y hasta cucarachas pueden contener o transportar sustancias capaces de desencadenar síntomas de alergia y, en personas con asma, crisis respiratorias.

6 culpables que conviven con vos

Ácaros. Son arácnidos tan chicos que no se ven a simple vista, y viven en colchones, almohadas, sábanas y muñecos de peluche. Se alimentan de las células de piel que naturalmente perdemos todos los días; por eso un colchón sin funda protectora, por más limpio que parezca, puede tener una población enorme sin que se note nada a la vista.

Polvo. No es solo «tierra»: es una mezcla de ácaros, polen, restos de piel, pelo de mascota y hongos. Por eso pasar el plumero en realidad puede empeorar las cosas porque lo que en realidad está pasando es que el polvo se levanta pero no sale de la casa.

Humedad y moho. El moho aparece en paredes con filtraciones, baños o ambientes poco ventilados, y libera esporas que circulan por el aire. Muchas veces se lo nota por el olor antes que por la vista, sobre todo en rincones o detrás de muebles pegados a la pared.

Mascotas. Lo que más molesta no es el pelo en sí, sino las proteínas de su saliva y su piel. Por eso una persona alérgica puede reaccionar incluso en una casa donde el perro o el gato nunca entró al dormitorio: esas proteínas viajan en la ropa y se acumulan en sillones y alfombras.

Cucarachas y otras pestes. Aunque no se vean, su sola presencia puede sumar contaminantes al aire. Suelen instalarse en cocinas y baños, así que la limpieza de esas zonas es también, indirectamente, control de alergias.

Textiles. Cortinas, alfombras, acolchados y almohadones son grandes acumuladores de polvo; actúan casi como esponjas. Cuanto más textil tiene un ambiente, más superficies hay para que polvo y ácaros se instalen.

Estrategia para combatir los alérgenos

La casa no puede estar 100% libre de alérgenos. Pero saber qué los favorece permite reducir la exposición de forma bastante concreta:

  • Para los ácaros: usar fundas protectoras en colchones y almohadas, y lavar la ropa de cama con frecuencia en agua caliente y secarla completamente porque la humedad es lo que más los favorece.
  • Para el polvo: limpiar superficies con un paño húmedo en vez de plumero o paño seco, y aspirar alfombras y muebles tapizados regularmente.
  • Para la humedad y el moho: ventilar baños y cocina a diario, reparar filtraciones apenas aparecen, y limpiar el moho de superficies duras secándolas bien.
  • Para las mascotas: mantenerlas fuera del dormitorio si hay una persona alérgica, aunque no haya contacto directo con la cama.
  • Para cucarachas y plagas: control de plagas y limpieza sostenida en cocina, que es donde más se concentran.
  • Para los textiles: evitar la acumulación innecesaria de cortinas pesadas, alfombras y almohadones.

Ante síntomas persistentes o dudas sobre su origen, lo indicado es consultar con un médico o alergólogo.

Fuentes: Se acerca la primera, pero también las alergias, La Nación; American Academy of Allergy Asthma & Immunology (AAAAI)Environmental Protection Agency (EPA); Asthma Trigger, EPA.  

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *