Pileta sí, infecciones no: cómo cuidarte este verano

La pileta es el plan perfecto para combatir el calor, pero el agua compartida, la humedad y las altas temperaturas crean el ambiente ideal para que proliferen gérmenes. La buena noticia: con algunas medidas simples podés protegerte y proteger a tu familia.

Los niños, las mujeres embarazadas y las personas con el sistema inmunitario debilitado tienen más probabilidades de contraer infecciones. Acá, las más comunes y sus síntomas:

Diarrea y problemas gastrointestinales. Es la infección más común relacionada con las piletas. Aunque el cloro mata la mayoría de las bacterias en minutos, hay gérmenes como el Cryptosporidium (o «cripto») que pueden sobrevivir más de siete días incluso en agua bien clorada. También están presentes Giardia, Shigella, E. coli y norovirus. Se transmiten al tragar accidentalmente agua contaminada con materia fecal. Bastan apenas 0,14 gramos —el equivalente a unos pocos granos de arena— para contaminar una pileta. Diversos estudios muestran que en más de la mitad de las piletas públicas hay trazas de E. coli. Los síntomas incluyen diarrea acuosa, cólicos abdominales y náuseas.

Infecciones urinarias. La pileta no causa directamente la cistitis, pero permanecer mucho tiempo con el traje de baño mojado puede favorecerla. Los síntomas son ganas permanentes de orinar, micciones frecuentes en pequeñas cantidades, dolor o picor al orinar.

Otitis del nadador. Cuando queda agua en el canal auditivo después de nadar, se crea un ambiente húmedo ideal para el crecimiento de bacterias muy presentes en piletas públicas. Los síntomas suelen aparecer pocos días después de nadar e incluyen picazón dentro del oído, enrojecimiento e inflamación, dolor al tocar la oreja y, en algunos casos, salida de pus.

Pie de atleta y hongos en las uñas. La combinación de altas temperaturas y humedad hace que los hongos proliferen con facilidad en las zonas de piletas, duchas y vestuarios. El pie de atleta se manifiesta con fisuras en la piel, lesiones rojizas con picazón y mal olor. Los hongos en las uñas causan uñas partidas, levantadas, engrosadas, blanquecinas o amarillentas y frágiles.

Conjuntivitis. El agua contaminada puede causar irritación e infección ocular. Abrir los ojos bajo el agua sin antiparras aumenta el riesgo.

Cómo prevenir las infecciones

Más allá de la responsabilidad institucional o privada del mantenimiento de las piletas, los bañistas tenemos mucho por hacer para prevenir infecciones.

  • Antes de ingresar a la piscina:

-Siempre hay que ducharse para eliminar la mayor parte de la suciedad, sudor y productos (como protector solar) que consumen el cloro necesario para desinfectar el agua. 

-Parece un consejo obvio, pero quien tiene diarrea no debe entrar al agua y hay que esperar al menos dos semanas después de que la diarrea haya pasado completamente antes de volver a nadar. 

-Si tenés una herida abierta, especialmente si es por una cirugía, quedate fuera del agua. Si decidís entrar, cubrila completamente con una curita o vendaje impermeable.

  • Una vez en la pileta:

-No tragues agua. Aunque esté tratada con cloro, no es apta para consumo humano. Los niños suelen tragar más que los adultos (unos 49 ml por hora versus 21 ml), así que hay que estar atentos. 

-Otro consejo obvio pero necesario: no hagas pis en la pileta. Además de ser antihigiénico, reduce el poder desinfectante del cloro. Llevá a los niños al baño cada hora y revisá sus pañales cada 30-60 minutos.

  • Al salir del agua

-Secate bien los oídos (podés usar gotas específicas para secarlos)- 

-Secate bien los pies, insistiendo en los pliegues entre los dedos. Usá siempre ojotas en la zona de pileta, vestuarios y duchas. 

-No te quedes mucho tiempo con la malla mojada: cambiate lo antes posible para evitar infecciones urinarias y hongos.

Prestá atención a los síntomas que pueden aparecer después de ir a la pileta. Si tenés diarrea persistente, fiebre, dolor de oído intenso, erupciones que no mejoran, irritación ocular severa o cualquier síntoma que te preocupe, consultá a tu médico.

Fuentes: Cuán higiénicas son realmente las piscinas públicas, BBC;  Qué infecciones podemos contraer en las piscinas, The Conversation; Centro para la prevención y control de enfermedades, EE.UU; Aguas recreativas y salud, Argentina.gob.ar.

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