El piojo: cómo manejar a este inquilino indeseable

Si sos de esas personas que apenas escuchan la palabra «piojos» ya sienten que todo les pica, preparate para rascarte un rato. En esta nota, vamos a contarte todo sobre la pediculosis: mitos, verdades y, lo más importante, cómo prevenirla y tratarla. 

Tres mitos

1- Los piojos saltan o vuelan. FALSO
Estos bichitos se arrastran y pasan de una cabeza a otra con contacto directo: pelo con pelo. Por eso son frecuentes en chicos que juegan juntos o se abrazan.

2- Aparecen por falta de higiene. FALSO
Los piojos prefieren el pelo limpio para adherirse y poner huevos. Cualquiera puede tener piojos, sin importar la limpieza personal o el nivel socioeconómico. 

3- El vinagre mata a los piojos. FALSO
El vinagre solo ayuda a desprender las liendres del pelo, pero no mata ni repele a los piojos. Es útil como complemento, pero no como tratamiento único.

Tres verdades 

1- El pelo largo y suelto facilita el contagio. VERDAD

Llevar el pelo recogido durante la época escolar ayuda a reducir el contacto directo y, por lo tanto, el riesgo de contagio.

2- Los piojos no transmiten enfermedades. VERDAD 

Aunque son molestos y pueden causar picazón intensa, los piojos de la cabeza no transmiten ninguna enfermedad. 

3- Una sola liendre viva puede reiniciar la infestación. VERDAD
Por eso es fundamental ser constante con el tratamiento. Una hembra adulta pone de tres a cinco huevos por día, así que si queda aunque sea una liendre viable, el problema puede volver a empezar.

Cómo deshacerse de los piojos

Aunque en época escolar es difícil evitar el contagio por completo, hay cosas sencillas que reducen mucho el riesgo, por ejemplo, revisar con frecuencia el pelo de los chicos.

Cuando hay piojos, la combinación de varios pasos suele ser lo más eficaz:

Tratamientos de uso comercial: hay productos (champús, lociones, cremas) diseñados para eliminar piojos. Seguí siempre las instrucciones del fabricante o del farmacéutico.

Peine de dientes finos: después del producto, peiná el pelo húmedo desde la raíz hasta las puntas para sacar piojos y liendres muertas. Repetí esto cada pocos días durante un par de semanas.

Higiene de accesorios y ropa: lavá cepillos, peines, gorros y toallas en agua caliente con jabón; ropa de cama y prendas a alta temperatura. 

Si nada de esto funciona, ¡no mediques! Consultá con un médico o pediatra para que recomiende la solución que mejor se adapta a tu caso. 

Fuentes: Clínica Mayo; Manual MSD; Familia y Salud; Anfep.

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