4 de enero | Día Mundial del Braille
Seguramente los viste mil veces sin registrarlo: en el ascensor, en el blister de un medicamento, en alguna tarjeta de crédito. Los puntos en relieve del braille están ahí, discreto, recordándonos que no todas las personas acceden a la información del mismo modo.
Desde 2019, cada 4 de enero se celebra el Día Mundial del Braille, una fecha que busca poner en primer plano a este código de lectura y escritura para personas ciegas o con baja visión. No es solo una forma de comunicarse: es lo que les permite leer, estudiar y manejarse sin depender de nadie. Para muchas personas, es sinónimo de autonomía.
¿Qué es exactamente el braille?
No es un idioma, sino un código táctil. Con seis puntos en distintas combinaciones —63 en total— se pueden representar letras, números y también símbolos matemáticos, científicos y musicales. La lectura se hace de izquierda a derecha, deslizando las yemas de los dedos por las líneas en relieve.
El sistema lleva el nombre de Louis Braille, quien lo creó en el siglo XIX siendo todavía un chico. Nacido en 1809, perdió la vista a los tres años tras un accidente. A los 12 conoció un método de puntos inventado por Charles Barbier de la Serre. Le vio potencial, pero también límites.
Louis trabajó para simplificarlo: redujo los puntos de doce a seis —para que entraran debajo de un solo dedo— y armó un alfabeto completo con puntuación, números y, más adelante, música. Tocaba piano, cello y órgano, y a los 19 ya había adaptado su sistema para leer partituras.
En 1829 publicó su método. Y el año pasado se cumplieron dos siglos desde que ese adolescente le cambió la vida a millones de personas.
El braille está más presente de lo que creemos
Desde entonces el braille es utilizado mucho más que en libros. Existen rompecabezas, llaveros, relojes pulsera, cartas de juego en braille y, en 2023, Lego lanzó sus Braille Bricks para que chicos y chicas puedan aprender jugando. En tecnología, las pantallas braille conectadas a computadoras o celulares permiten leer texto digital en relieve, y los teclados braille facilitan escribir y navegar.
La web está llena de herramientas en braille o adaptados para personas con disminución visual o ciegas. Acá seleccionamos tres de ellos que son gratuitos:
- Transcripción a braille: se pueden solicitar materiales educativos adaptados a través de Argentina.gob.ar.
- Tiflolibros: la primera biblioteca digital en español para personas con discapacidad visual. Nació en Buenos Aires en 1999 y hoy ofrece más de 72.000 libros gratuitos a usuarios de 50 países.
App de Ospelsym: diseñada con textos ampliados, alto contraste y compatibilidad con lectores de pantalla como TalkBack y VoiceOver.
Desafíos actuales
La digitalización y los audiolibros hicieron que muchos chicos ciegos se acerquen menos al braille. Sin embargo, especialistas advierten que la lectura táctil genera conexiones cerebrales clave para el desarrollo cognitivo y el pensamiento abstracto. Perder ese aprendizaje sería un retroceso.
El braille sigue siendo esencial para garantizar el derecho a la información, a la educación y, sobre todo, a la autonomía. Esos puntitos son, para muchas personas, una llave que abre el mundo.
Fuentes: Información en Argentina.gob.ar; Información en Educ.ar; Información en Naciones Unidas; Unión Mundial de Ciegos (WBU); Museo Louis Braille; Infobae.




