Hoy, en nuestro país, alrededor de 12 personas morirán en accidentes de tránsito. En muchos de los casos no será por exceso de velocidad ni por consumo de alcohol. Será por una distracción causada por algo que parece mucho más inofensivo: el celular.
El gesto automático de mirar una notificación, responder un mensaje o revisar una app mientras se maneja se convirtió en una de las distracciones más peligrosas en la ruta y en la ciudad. Y lo más inquietante es que la mayoría de las veces ni siquiera somos conscientes del riesgo.
En Argentina, distintos estudios estiman que alrededor del 17% de los accidentes de tránsito está relacionado con el uso del celular al volante. Es decir, casi uno de cada seis siniestros.
Los especialistas en seguridad vial advierten que leer o enviar un mensaje de texto implica apartar la vista del camino unos cinco segundos. Puede parecer poco, pero cuando se maneja a 90 kilómetros por hora, en ese tiempo se recorre la distancia de una cancha de fútbol prácticamente sin mirar la ruta.
Es decir: durante esos segundos el auto sigue avanzando, pero el cerebro del conductor está en otra parte.
Los estudios también muestran que el uso del celular puede reducir la atención del conductor hasta en un 37%. Y cuando se trata de enviar mensajes, el riesgo se dispara: algunos análisis indican que la probabilidad de sufrir un accidente puede multiplicarse hasta 23 veces.
Para entender la dimensión del problema, muchos expertos hacen otra comparación impactante: escribir mensajes mientras se conduce puede afectar la capacidad de reacción de forma similar a manejar después de haber tomado cuatro cervezas en una hora.
Un hábito cotidiano que tiene consecuencias reales
Cuando se consulta directamente a los conductores, aparece un dato preocupante: dos de cada tres reconocen que usan el celular mientras manejan.
La buena noticia es que prevenir este tipo de riesgos depende, en gran parte, de decisiones simples. Algunas recomendaciones básicas de seguridad vial incluyen:
- Silenciar o activar el modo “no molestar” del celular mientras manejás.
- Si necesitás responder un mensaje o atender una llamada, detené el vehículo en un lugar seguro antes de hacerlo.
- Programá el GPS antes de empezar a manejar, para evitar usar el teléfono durante el trayecto.
- Evitá revisar redes sociales o mensajes en semáforos o embotellamientos. Aunque el auto esté detenido unos segundos, tu atención debería seguir en el entorno del tránsito.
- Recordá que ninguna notificación es urgente si estás al volante.
Puede parecer un detalle menor, un hábito cotidiano que dura apenas unos segundos. Pero en la conducción, la atención completa es una de las herramientas más importantes para llegar a destino de manera segura.
Fuentes: ONG Luchemos por la vida; Noticias Argentinas; Naciones Unidas; Chequeado; BTR Consulting; Administración Nacional de Seguridad del Tráfico de EEUU; The dangers of distracting driving;





