Picaduras, quemaduras y cortes: los accidentes de verano que todos subestiman

Con el verano y las vacaciones se multiplica el riesgo de picaduras, quemaduras y raspones. La buena noticia: la mayoría se resuelve en casa. Acá te contamos cómo actuar y cuándo pedir ayuda. 

Picaduras de insectos

Las picaduras de mosquitos suelen causar picazón e hinchazón leve. Las de abejas o avispas son más dolorosas y, en personas sensibles, pueden generar alergias importantes.

¿Qué hacer?

  • Lavar la zona con agua y jabón.
  • Aplicar frío local (10–20 minutos) para reducir picazón e hinchazón.
  • Usar calamina, aloe vera o alguna loción recomendada por tu médico para aliviar el picor.
  • Tomar un antihistamínico (loratadina, cetirizina, fexofenadina) si la picazón es intensa y tu médico lo recomendó previamente.

Si te picó una abeja o avispa y el aguijón quedó visible, hay que retirarlo raspándolo con una uña limpia o pinzas, evitando pellizcar o apretar la zona. Después, lavar el área con agua y jabón. Luego, aplicar hielo envuelto en tela por 10 minutos para reducir el dolor y la hinchazón y, si es necesario, usar loción aliviante o antihistamínicos orales para aliviar la picazón.

Prestá especial atención  si aparecen señales de reacción alérgica. Los signos son dificultad para respirar, hinchazón de labios o cara, mareos, sensación de desmayo o ronchas que se extienden por el cuerpo. En ese caso, pedí ayuda médica urgente. 

También consultá si la zona se vuelve cada vez más roja, caliente o dolorosa, porque puede indicar infección.

Y mucho cuidado con el dengue. La alarma no se enciende por la picadura sino por síntomas que aparecen días después: fiebre alta repentina, dolor de cuerpo y articulaciones, dolor detrás de los ojos, náuseas o sarpullido. Ante estos signos, es clave consultar y evitar tomar ibuprofeno o aspirina.

Quemaduras solares

La exposición prolongada al sol sin protección puede provocar desde enrojecimiento y ardor hasta ampollas y síntomas sistémicos como fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, náuseas o vómitos, mareos o debilidad, confusión y deshidratación. 

¿Qué hacer?

  • Salir del sol de inmediato.
  • Ducharse con agua fresca o aplicar compresas frías.
  • Usar crema hidratante o aloe vera.
  • Beber abundante agua.
  • Tomar analgésicos si hace falta.

Si la quemadura es grave, es decir que contiene ampollas o es muy dolorosa, cubre un área extensa, hay inflamación en la cara por la quemadura o la persona presenta síntomas sistémicos, es necesario llamar al médico. 

Si hay ampollas, no hay que tocarlas ni reventarlas. Si se rompe hay que limpiar el área con agua y jabón, aplicar un ungüento antibiótico y cubrirla con una venda antiadherente. Nunca se debe aplicar manteca, vaselina o productos a base de aceite porque pueden bloquear los poros y provocar infección. Siempre es necesario consultar al médico sobre los productos adecuados.

Raspones y cortes leves

Los principales criterios para el manejo de raspones y cortes leves se centran en la limpieza, la prevención de infecciones y el control del sangrado, antes de cubrir la herida.

¿Qué hacer? 

  • Lavar la herida con agua y jabón suave.
  • Presionar con gasa si sangra.
  • Aplicar crema antibiótica recomendada por el médico.
  • Cubrir con un apósito limpio o dejarlo a descubierto según el criterio médico.
  • Cambiar el vendaje una vez al día.

Se recomienda consultar si el sangrado no se detiene, la herida es profunda, tiene bordes separados, hay suciedad que no se puede retirar o aparecen signos de infección. También si la última dosis de antitetánica fue hace más de cinco años.

Ante cualquier duda consultá a tu médico.

Fuentes: KidsHealth.org; Dengue – Cruz Roja Argentina; American Red Cross; Picaduras de insectos – Mayo ClinicCortes leves- Mayo Clinic; Tu canal de salud; Quemaduras solares – Mayo Clinic

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